Lo bueno que tiene esto es lo malo que se está poniendo.
Visto lo visto… no hay manera de hacer entender a algunos que mi asignatura puede resultar fácil, pero NO tanto como para perderle el respeto.
Algún día crearé un grupo de Facebook titulado “Alumnos que dicen ‘esto me lo estudio yo en dos días’ y luego suspenden pero bien”. ¿Me mirarían muy mal?
Se admiten mejoras al título del grupo.
Corrijo: creo que lo voy a crear.
Sinceramente: primera vez que leo la palabra “rúbrica”, que yo recuerde, con el significado que se le da en la versión española de la Wikipedia (NO la he encontrado el diccionario de la RAE): más o menos, conjunto de criterios para evaluar un trabajo, un examen, etc. de un estudiante. Llevo haciéndolo desde hace años, sin saberlo. Aunque, después de leer la información más precisa de la versión en inglés, veo que es todo un arte y que es posible perfeccionarlo, hacerlo más equitativo, justo, homogéneo…; entraríamos ya en pedagogía, etc., y no me apetece entrar ahí. Dejo la referencia para quien quiera profundizar más en el tema.
Bueno, digamos que “grading rubrics” podría traducirse en español como “criterios de corrección”, “criterios de puntuación” o “criterios de evaluación”: o sea, cómo decides que evaluarás una pregunta de un examen, por ejemplo, antes de comenzar a corregirla (“si hace esto bien, le doy un punto; si no aplica bien la fórmula, le quito medio punto; etc.”).
Pues bien, me ha hecho mucha gracia ver estas dos tres viñetas de PHD Comics, que tratan sobre el tema. La protagonista es Celia, una profesora joven una alumna de doctorado “friki” a quien su director de Tesis le ha pedido que corrija unos exámenes, algo muy común en otros países (haced clic para verlas más grandes):
A partir de ahora, tipificar será para nosotros algo NORMAL.
Como siempre por estas fechas, he puesto el objetivo en la Tesis y nada más. Espero que esta vez sea la buena.
Gracias a J. descubrí este interesante curso del CFP de la UPV; creo que lo haré. El título al menos es atractivo.
Y, si aun así, a finales de este año no tengo la Tesis terminada o casi terminada, creo que el año que viene debería matricularé de este otro curso. También el título es atractivo. :-D
Serà per cursos, xe!!
L’oli que sobra després de cuinar NO s’ha de tirar a la pica, perquè contamina molt. És millor ficar-lo en algun recipient. Es pot acumular en una botella de plàstic, per exemple, i desfer-se’n després.
En València, les botelles de plàstic amb oli de cuina usat es poden depositar en contenidors tipus “iglú” de color beix situats en els següents mercats de la ciutat:
La informació me l’han donada en el telèfon 010 de l’Ajuntament de València.
Si algú coneix cap altre lloc on es puga deixar l’oli usat per a ser reciclat, que ho pose en els comentaris d’este blog.
La veritat és que és que no costa res arreplegar l’oli usat, i no es coneixen molts llocs on poder desfer-se’n d’ell de manera control·lada. En la Universitat Politècnica de València, per exemple, la Oficina Verda no oferix cap solució directa, a data de hui.
Hace tiempo di clases a un ex compañero del colegio, que había dejado los estudios temporalmente.
Ahora, repasando los nombres de mis alumnos y sus caras… creo que acabo de descubrir que este año ¡tengo en clase al hermano de otro compañero del colegio!
Cuanto menos, es curioso; tanto como el hecho de que últimamente me encuentro alumnos y ex alumnos por todas partes (¡he llegado a hacer casi-tutorías en el tranvía!). Es agradable que lo recuerden a uno. :-)
No esforzarse hasta que no haya más remedio. En términos generales y resumiendo, esa es la “filosofía” o manera de enfrentarse a los estudios (¿y a la vida?) que observo que tienen las últimas “hornadas” de alumnos.
:-(