Hace poco ha nacido el AMS Graduate Student Blog, un lugar donde los licenciados (matemáticos) que comienzan su carrera de profesor y/o de investigador pueden obtener algunos consejos útiles.
Dejo aquí un enlace a los Cinco consejos para el profesor principiante que se publican en ese blog.
En breve, lo que dice es lo siguiente: [traducción libre y adaptada al contexto español] (1) Llevar TODOS los problemas y ejercicios hechos “de casa”. (2) Si te equivocas en clase, reconocerlo y que a los alumnos les quede claro, saliendo del paso lo más elegantemente posible. (3) No bajar el nivel de la asignatura ante las quejas “normales” de las alumnos. (4) Las palabras se las lleva el viento: escribir las cosas (en la pizarra, en PowerPoint, etc.), y de manera ordenada. (5) Relajarse. Hacerlo lo mejor posible, y punto.
No estoy 100% de acuerdo en algunas cosas, pero el contexto es diferente: en otros países, los “Assistant Teachers” son los “machacas” del “Associate Professor” (el Profesor Titular de España, más o menos); sólo dan clases de problemas y tutorías, y tienen muy poco poder de decisión.
Yo, como Profesor Asociado, casi desde el principio gocé de mucha autonomía para trabajar, aunque es cierto que el primer año casi todo lo que me tocó dar eran clases de problemas y prácticas informáticas, y esto me sirvió para ir “acoplándome” poco a poco.
En lo que sí estoy de acuerdo es en la esencia, y en el perfil de profesor que estas cinco reglas rechazan: aquel novato, arrogante, prepotente y nervioso, que de tanto equivocarse lía más que ayuda a los alumnos, y que, consciente de lo mal que lo hace (aunque nunca lo reconoce), acaba bajando el nivel del examen para no cargarse a todo el mundo.
Vía Boletín de la RSME, núm. 176